Cuando lo que otros dicen de ti sí importa

 

Muchas veces las personas entienden que no se debe hacer caso a las cosas que se dicen de uno, sobre todo si se trata de calumnias o comentarios mal intencionados que no tienen ningún fundamento, pero en esta época en la que estamos viviendo debemos tener muy en cuenta que lo que se dice sobre nosotros en las redes sociales, sea cierto o no, se convierte en parte de nuestra reputación digital, que podrá ser usado en nuestra contra en cualquier momento.

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Últimamente hemos visto como muchas personas recurren a investigar la vida personal de las figuras públicas y sacan a la luz fotografías, artículos y comentarios, que quizás fueron publicados en el pasado y son usados para difamar la reputación online de estos. En muchos casos se trata de informaciones que son sacadas de contexto manipulando la información para hacer daño.

Aquí la pregunta es, ¿Podemos escapar de esta realidad?…

La respuesta quizás no le agrade a algunos, pero realmente no podemos. Lamentablemente ya no hay tanta diferencia entre una personal común y corriente y una figura pública, ya que todo lo que se publica en Internet está a merced de todos y pasa a ser propiedad de la colectividad. Por eso debemos tener mucho cuidado con qué tipo de información permitimos que suba a internet sobre nosotros, porque no sabemos cuando esa información pueda perjudicarnos. Cabe aclarar que aquí con información nos referimos a fotos, videos o hasta un comentario, recuerda que nada de lo que se publica en Internet puede ser borrado, solo se esconde de nuestra vista.

En este caso nuestra responsabilidad, mas que hacernos la vista gorda de esta realidad, debe ser asumir de frente lo que representa gestionar nuestra reputación online. Si somo profesionales tenemos una imagen que debemos cuidar y las redes sociales pueden ayudarnos a vender lo mejor de nosotros.

No pienses que porque no estés prestando atención a lo que se dice de ti quiere decir que no están diciendo nada, todo lo contrario, constatemente se publica información y se generan conversaciones que de alguna forma tienen que ver contigo como profesional, con tu categoría de negocio o simplemente con tu mercado, y si tu no estás prestando atención a estas conversaciones corres el riesgo de desaprovechar la oportunidad de intervenir, ya sea para defenderte, apoyar una moción o simplemente aportar desde tu punto de vista.

En definitiva, les invito a comenzar, ese es el primer paso, crea tu cuenta de Facebook, LinkedIn, Instagram, Twitter… no tienen que ser todas las redes sociales a la vez, solo hace falta que te pongas una meta y te decidas a desarrollar una estrategia para gestionar efectivamente tu reputación online. Si no lo haces, nadie lo hará por ti!