Quiero hacer el amor…

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Quiero hacer el amor…

¿Sabes cuál es tu sentimiento predominante a la hora de tomar decisiones? La mayoría de las personas no elige lo que quiere, sino lo que le “conviene”. Socialmente nos han enseñado a pensar que la felicidad está ligada a una situación, objeto o persona que puede cumplir nuestros más ansiados deseos. Escogemos carrera, empleo, emprendimiento, lugar de residencia y hasta pareja por lo económico, y no por lo que sentimos.

Nuestra disyuntiva siempre es: lo que siento? O lo que pienso? Los pensamientos son filtrados por la mente, y esta, está cargada con toda la información social que produce el medio, y dependiendo de la cultura, la sensación de realización estará ligada inevitablemente a la acumulación de riquezas, muy por encima de nuestro ser.

Aunque parezca ilógico, detrás de cada decisión dónde buscamos seguridad, hay una raíz de miedo. Eje: -No puedo dejar este trabajo que detesto, porque ¿de qué voy a vivir?  -La carrera que me gustaría estudiar, no deja dinero. -El hombre que quiero no tiene un buen empleo.

Nos pasamos la vida tomando decisiones muy pensadas, lógicas y objetivas, pero que no nos satisfacen. Vivimos en la sociedad de la amargura y la depresión, de la búsqueda constante de algo que no sabemos qué es; y que cuándo obtenemos eso que pensamos que podía ser, descubrimos que no era, e iniciamos una nueva búsqueda. ¿Estarán relacionados los frutos que cosechamos en la vida con las semillas de miedo que sembramos en cada elección?

Lo raro de nuestra insensatez es qué en el atardecer de la vida nos damos cuenta que siempre estuvimos equivocados, y que se nos fue el tiempo detrás de cosas que ni siquiera queríamos. Nos llega la madurez sin detenernos a estudiarnos, a conocernos realmente, y a entendernos mejor; y sin remedio descubrimos que ya no podemos cambiar las cosas.

¿Te gustaría vivir haciéndole el amor a la vida? ¿Realizar las cosas que te gustan, y que encima te paguen por ello? ¿Disfrutar de las sensaciones más plena que podrías sentir en tu vida de pareja, cuando trabajas, emprendes, estudias o compartes? ¿Apostar por ti? ¿Que tus decisiones y acciones estuvieran alineadas a quién eres, sin importar las presiones sociales?Y aunque ser fiel a nosotros mismos puede parecer una actitud egoísta, es la única manera de dar lo mejor que hay en nosotros.

El autoconocimiento es determinante para tener una vida excitante. Conocer lo que nos gusta, saber qué detona nuestras emociones, lo que podemos arriesgar o estamos dispuestos a permitir, identificar y afrontar nuestros miedos, superar los obstáculos, y creer más en nosotros mismos, es básico en este mundo rutinario y automático.  Si alineamos lo que hacemos con lo que somos, el mundo físico con nuestro YO interior, experimentaremos plenitud y satisfacción, tomaríamos menos decisiones incongruentes, y evitando envolvernos en situaciones o circunstancias innecesarias. El primer paso para  el autoconocimiento es sacar un tiempo diariamente para hacerte las preguntas correctas.  Y como dice Walter Riso, psicólogo experto en relaciones de pareja e inteligencia emocional: Enamórate de ti, de la vida, de lo que te rodea, de lo que haces y de quien eres. Y yo lo acentuó diciendo: Si no lo haces tú, como esperas que lo haga alguien más. Sé feliz.

Por: Lucía Enriqueta Cuevas
Coach de Biorritmo Emocional y PNL.