Ten cuidado con lo que quieres pues lo conseguirás.

_BPR0013 copyEsta frase me la dijo alguien hace muchos años, y cuan ciertas son.Muchas frases como estas son habituales y se usan día a día, lo que nunca nos imaginaríamos es el efecto que produce en nuestros cuerpos y sus consecuencias. Frases como “hasta el agua me engorda”, “comida chatarra o basura”, “cuantos disparates he comido hoy”, “me hace daño”;  las escucho a diario, sin las personas darse cuenta del impacto en su vida y en su salud.

¿Por qué lo que decimos y pensamos es tan importante? Si es así,  ¿qué debemos hacer para utilizar esta herramienta o facultad de la mejor manera posible de modo que podamos tener el resultado que deseamos?

Algo que nos ayudará es saber lo que dijo Mahatma Gandhi: “nuestros pensamientos crean nuestras palabras, nuestras palabras crean nuestras acciones, nuestras acciones crean nuestros hábitos, nuestros hábitos crean nuestro carácter, nuestro carácter crean nuestra vida. Para mostrártelo te voy a poner un ejemplo: imagínate en tu cocina con un limón en las manos, su olor ácido, tomas un cuchillo y lo cortas por la mitad, sientes como sube a tu nariz el rechín y su fuerte olor. Ahora lo tomas y lo exprimes en tu boca, saboréalo.  ¿Cómo te sientes?, ¿estas salivando? ¿Cómo es posible si solo es un ejemplo?  Es porque la idea del limón es un pensamiento que estimula el centro salival ubicado en el bulbo raquídeo, de ahí parten fibras simpáticas y parasimpática que inervan las glándulas salivales provocando la secreción de saliva.   Impresionante ¿no?

Así es como actúa nuestra mente.  Por ejemplo si tenemos que  hacer una tarea en nuestro lugar de trabajo y decimos o pensamos que es muy difícil, nuestro cerebro a través del ejehipotálamo-pituitaria-suprarrenal producehormonas glucocorticoides, especialmente cortisol y catecolaminas como adrenalina, permitiendo el fenómeno del estrés, generando una  respuesta de alerta de lucha o huida. Nos ponemos nerviosos, sudorosos, la sangre cerebral disminuye y aumenta la sangre que va hacia las extremidades, preparándolas para huir. Esto da como consecuencia que nuestro cerebro no está en su mejor capacidad, corroborando el  pensamiento inicial de que es muy difícil hacer la tarea; que a su vez nos sube aún más el estrés por no poder cumplir a tiempo con nuestro trabajo.¿Cómo podría afectarnos en nuestra alimentación una frase o un  pensamiento?

Si pienso cada vez que como algo fuera de mi dieta: “hoy hice un desarreglo”, o “comí mucha basura”.  ¿Cómo creen que su cuerpo lo entenderá? Como basura. Nuestro cuerpo no reconocerá estos alimentos y los tratara como una amenaza para nuestra salud, creando con el tiempo efectos indeseados.

Entonces ¿qué hacer?

  1. Lo primero es tomar conciencia de sus palabras y pensamientos a la hora de alimentarse. Tome una hoja y escriba que ve y piensa cada vez que come.
  2. Sea consciente de sus hábitos alimenticios. ¿Qué hace? ¿Come mientras ve televisión o con el celular en mano?
  3. Concéntrese en el momento de la comida y disfrute de ese maravilloso regalo.
  4. Cuando come que sentimientos tiene. ¿Siente tristeza, o tal vez enojo?
  5. Sea consciente de sus alimentos. ¿Que come? ¿Elige alimentos naturales o procesados? ¿Toma suficiente agua? ¿Qué cree de hacer ejercicios?
  6. ¿Se ha puesto alguna meta con su cuerpo y salud?

Todas estas preguntas nos ayudan a evaluarnos y ver en qué punto estamos y como mejorar. ¿Qué creencias limitantes tenemos que nos impide avanzar en nuestra meta?

Te aseguro que si comienzas  a ser consciente de tu alimentación, teniendo en cuenta estos factores, en poco tiempo tendrás resultados espectaculares desde el punto de vista emocional y físico lo cual agradecerá su salud.

Dra. Evelyn de la Cruz

Medico General

Nutricionista

evelynjorge11@gmail.com