SANTO DOMINGO .- Ser coherente en estos tiempos no es tarea fácil. En una sociedad donde muchas veces importa más aparentar que ser, mantener los principios, actuar de acuerdo con lo que se piensa y sostener la misma conducta en los distintos espacios de la vida representa un verdadero desafío.
La distancia entre lo que somos, lo que decimos y lo que mostramos a los demás fue uno de los temas abordados durante el conversatorio “El arte de la coherencia: Imagen, mensaje y posicionamiento”, en el que participaron el periodista Ricardo Nieves y el estratega Mariano Abreu.
Durante el encuentro, transmitido por el programa “Enfrentados”, que transmite la plataforma digital El Nuevo Diario TV, se reflexionó sobre la coherencia como una forma de vivir de acuerdo con los propios valores, no solo en los espacios públicos o profesionales, sino también en la casa, en la calle, en la universidad y en cualquier otro entorno.
La reflexión también puso sobre la mesa que ser coherente no significa ser terco ni negarse a escuchar otras opiniones. Por el contrario, implica defender los principios personales sin perder la capacidad de respetar a quienes piensan diferente.
Ambos expositores destacaron que Mantener esa forma de actuar puede tener un costo, especialmente cuando las decisiones personales no coinciden con las expectativas de los demás. Sin embargo, la coherencia encuentra su valor precisamente en la capacidad de sostener lo que se cree, incluso cuando hacerlo requiere sacrificios.
Asimismo, insistieron en que la ética, la tolerancia y la responsabilidad de respaldar las palabras con acciones formaron parte de los planteamientos compartidos durante la actividad, que invitó a reflexionar sobre la importancia de construir una imagen personal y profesional que no se limite a las apariencias, sino que refleje lo que cada persona realmente es.








Comentarios (0)